Fecundación in vitro

Fecundación in vitro


La fecundación in vitro es la que se realiza en el laboratorio. Para llevarla a cabo necesitamos espermatozoides (que se aislan del semen) y óvulos a los que accedemos vía vaginal aspirando los folículos donde se encuentran.

Debemos preparar el ovario mediante una estimulación hormonal para que produzca más de un óvulo en el mismo ciclo. Esta estimulación se controla a través de un seguimiento ecográfico y analítico. Cuando los folículos llegan a un determinado tamaño adecuado para la madurez del óvulo, se procede a realizar la punción ovárica en el quirófano y bajo sedación. La duración es de unos 20 minutos, después de los cuales se mantiene a la paciente en reposo. Si pasadas 4 ó 5 horas no siente ninguna molestia, se da de alta y puede seguir con su actividad normal.

Un biólogo revisa los líquidos foliculares y separa los óvulos. Seguidamente se prepara la muestra de semen y una vez aislados los espermatozoides se ponen en contacto con los óvulos para que se realice la fecundación.

El día siguiente se observa si la fecundación ha sido correcta. Deben pasar 24 horas más antes de la primera división embrionaria.

La transferencia de embriones al útero de la paciente se realiza a las 48-72 horas post-punción.

Según los antecedentes de la pareja, su edad y la calidad embrionaria. Seleccionamos el número de embriones a transferir (uno, dos o tres).